16 de marzo de 2018

Reseña #260 | Los juegos del asesino | Mats Olsson



⠂Título original: Straffa och lata dö
⠂Autor:
Mats Olsson
⠂Traducción:
Martin Simonson
⠂Editorial:
Suma de letras
⠂Año:
2015
⠂Género:
Novela negra
⠂Páginas:
648
⠂Serie:
Harry Svensson (1 de ?)
⠂Precio:
19.90€
⠂ISBN: 9788483659298




Por definición, Harry Svensson es un personaje asocial y excéntrico, con una visión bastante cínica de la vida que cae mal desde las primeras páginas. En muchos aspectos, tiene una mentalidad del siglo pasado. Por ejemplo, no le gusta ni motiva demasiado lo digital ni el mundo virtual, pero sí que entra en internet con fines sexuales. Porque Harry piensa en el sexo siempre que puede. No obstante, es un culo inquieto que no se establece en ningún sitio porque le da miedo atarse y acabar en una vida del montón.

<<He pasado tanto tiempo en tantos lugares que ya no sé dónde estoy más a gusto,
supongo que estoy a gusto en todas partes y a la vez en ninguna.>>

Recientemente, había abandonado su ¿exitosa? carrera como periodista para abrir su propio restaurante con el dinero de la indemnización. Sin embargo, cuando descubre la escena de un crimen por casualidad, se ve arrastrado de nuevo a su antigua profesión. En otras palabras, Svensson tiene una exclusiva morbosa entre manos: una vieja leyenda del blues sueco, se ha despertado en una cama de hotel junto al cadáver de una mujer desconocida. Y el experiodista se ha tomado las molestias de fotografiar el escenario de un crimen antes de llamar a la policía.

Svensson no sospecha que se ha metido de lleno en la investigación. Hasta que alguien empieza a enviarle emails de forma anónima, alguien que conoce su lado más sórdido. Al igual que el asesino, Harry tiene inclinación por los azotes, el castigo y la dominación. Siempre había llevado esa parte de su vida en secreto. Pero ahora, el asesino amenaza con dejar al descubierto sus secretos más oscuros.

Para ser sincera, no entiendo por qué se obsesiona con el periodista. Lo único que tienen en común es el BDSM. Si es que puede llamarse así a lo que hacen, porque todo se resume en propinar un par de azotes. Por un lado, se menciona que los amantes del SM son criaturas enfermas con una infancia traumática. Por el otro, intenta compensar la mala imagen que le concede a este colectivo a través de un protagonista repugnante que vive su parafilia sin hacer daño a nadie. De modo que el trasfondo erótico solo araña la superficie porque manipula a su antojo la psicología de un Dominante.
 
<<Los azotes son el nuevo misionero.>>
    
Lo más curioso es que Svensson parece el único interesado en resolver el caso, ya que la policía de Malmö no dispone de tiempo ni ganas, a pesar de la repercusión mediática que están teniendo los asesinatos. La inspectora Eva Mansson (descrita principalmente como una policía sexy e implacable) es una mujer con carácter, un poco rarita y algo graciosa. Pero no hace absolutamente nada por el bien de la investigación. De hecho, la mayor parte del tiempo ni aparece. Y cuando da señales de vida inteligente, se limita a mantener conversaciones irrelevantes con un sospechoso que no parece del todo sincero.

La relación entre Svensson y Eva ha sido un tira y afloja interminable que me ha llegado a cansar. En un principio, parecía que el amor estaba en el aire, pero ya os adelanto que la parte "romántica" es lo que menos me ha gustado de toda la novela. Como era de esperar, el experiodista decide ir por libre en vez de colaborar con la policía y se distancia cada vez más de Eva. Básicamente, si Svensson hubiera confesado la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad desde el primer día, el caso se habría resuelto en un tris. Pero claro, él prefiere que el asesino siga campando a sus anchas con tal de salvaguardar su reputación.

<<A veces es suficiente con estar mirando a una mujer
para que la vida sea soportable.>>

En realidad, Svensson no es tan buen periodista como promete el argumento. Si no fuera por la ayuda de un reportero local retirado, con una memoria excelente y aun mejores contactos, jamás habría descubierto la identidad del asesino. Si bien es cierto que el reportero encuentra información privada debajo de las piedras, porque aquí los datos personales fluyen libremente y las conclusiones se formulan por arte de magia.

Por cierto, el nombre del asesino aparece durante los primeros capítulos, así que no es la típica novela de suspense que gira en torno a una lista de sospechosos. Al contrario, se limita a enumerar los pasos de una investigación privada y se centra por completo en la construcción de TODOS los personajes secundarios, que no son precisamente pocos, aunque su intervención en la trama no tenga ninguna relevancia real. A su vez, el repaso casi sarcástico que le pega a la sociedad es tan crudo que incomoda.

<<En el periodismo de hoy en día los hombres y las mujeres detrás de los escritorios tienen más poder que los reporteros que envían, pero… nunca te vas a topar con nada si estás sentado junto a un escritorio.>>

El grueso de la novela está escrito en primera persona, pero se reserva la tercera persona para los capítulos narrados desde la perspectiva del asesino. Puesto que no se trata de una investigación a contrarreloj, el ritmo narrativo es bastante lento. Sin embargo, la prosa es amena y la historia nos atrapa casi de inmediato

Por último, el final no me ha convencido demasiado. En primer lugar, porque no encuentro la lógica por ninguna parte. Pero es que, además, me ha parecido un final ligeramente abierto. El caso principal se resuelve de manera (más o menos) satisfactoria, de modo que se puede leer de forma independiente. No obstante, la segunda novela transcurre sobre el mismo escenario y recupera a cierto personaje secundario del que apenas sabemos nada. Según parece, no está todo resuelto.

<<Para ciertas personas, determinadas palabras no significan más de lo que pone en el diccionario; para otras, la misma palabra puede sonar como una bomba de relojería, con esperanzas o amenazas de amor, sexo u odio.>>


En conclusión. Sin más, una lectura prescindible para matar el rato. La historia comete demasiados errores durante el desenlace, los personajes también van perdiendo fuelle a medida que los conocemos mejor y el final deja mucho que desear. En definitiva, puede que no sea una GRAN historia. Pero, contra todo pronóstico, entretiene.

Nota: tres de cinco

3 comentarios:

  1. ¡Hola! Siento que haya habido elementos como el romance que no te hayan convencido. No es un género que suela leer y se tratase de una novela espectacular seguramente le daría una oportunidad pero si es prescindible la dejaré pasar. Un besote :)

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  2. Ummm... Por lo que cuentas no parece que tengaun buen desarrollo de la trama ni de los personajes. Igual para cuando se busca una lectura muy ligera esta bien, pero a priori no me llama.

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  3. ¡Hola! Por lo que cuentas parece un thriller un poco descafeinado y ya si la narración es lenta apaga y vámonos. Aunque bueno, dices que entretiene. Tengo muchos pendientes y no creo que lo lea de momento. Otro encontraré que me guste.
    Gracias por reseñarlo. :)

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